Comete al niño, a la madre ,al padre, a sus dos hermanos y a todas las personas que ama, comete a ti mismo entero y escúpete para así volverte a comer, dile mentiras mientras masticas sus pieles y dile que espere para volver a nacer, comete todo y hazte daño ,mientras esos pequeños brotes de saliva surgen del aire como pariéndose a si mismos, come hasta donde puedas comer y acabaras en frente de mil espejos sin poder saber quien eres .
Los torcidos son tres, el mártir, la ira y lo que no dice, los torcidos están a punto de romperse, con el aire gomoso de eso que se ha hecho tantas veces sin saber porque y a donde iba a terminar, el ruido metálico y el encierro, la que juzga, lo que explota, lo que se quiebra despacito y se escucha por demás.